Enero de 2026 rompe todos los registros: 55.900 millones en un solo mes

Si pensábamos que 2025 había sido un año excepcional para los ETF europeos, enero de 2026 ha venido a decirnos que todavía no hemos visto nada. Las entradas netas en fondos cotizados domiciliados en Europa alcanzaron los 55.900 millones de dólares en un único mes. Eso es 10.000 millones más que cualquier mes individual de 2025. Para que te hagas una idea: la media mensual del año pasado en renta variable fue de 23.200 millones. En enero de 2026 entraron 43.800 millones solo en ETF de acciones.

Los datos de Vanguard confirman que los flujos se concentraron en exposiciones globales y de mercados desarrollados. Los ETF de renta variable global lideraron con 9.800 millones de entradas, seguidos por los de mercados desarrollados con 8.600 millones. Emergentes, Estados Unidos y Europa también arrancaron el año en positivo.

En renta fija, la deuda soberana fue la categoría estrella: 5.500 millones de entradas, más que cualquier mes de 2025. Los bonos de ultra corto plazo también captaron 3.100 millones, reflejando una estrategia de parking de liquidez entre inversores que quieren rendimiento sin asumir duración.

Un cambio de ritmo que no es casual

Hay varias razones detrás de esta aceleración. La primera es que los inversores europeos han interiorizado que la gestión pasiva no es una moda, sino un cambio estructural. EFAMA lo confirmó con sus datos de cierre de 2025: los ETF UCITS captaron 347.000 millones de euros en el año, muy por encima de los 269.000 de 2024. Los fondos de renta variable tradicionales, en cambio, sufrieron salidas netas de 14.000 millones. El dinero se mueve en una dirección clara.

La segunda razón es geopolítica. La incertidumbre sobre aranceles, la tensión comercial y la volatilidad puntual no han frenado las entradas, sino que las han redirigido. Los inversores compraron más en las caídas en lugar de vender, un comportamiento nuevo respecto a años anteriores. Según iShares, en 2025 los flujos hacia ETF de renta variable estadounidense aumentaron un 13% la semana siguiente a una caída del S&P 500. En 2024 ocurría lo contrario: caían un 18%. El inversor de ETF se ha vuelto más disciplinado y eso se nota en los números.

Qué esperar del resto de 2026

Si enero marca el tono, estamos ante un año que podría superar con creces los récords de 2025. Pero no solo en volumen. También en diversificación. El oro superó los 4.000 dólares la onza en 2025 y los ETP de oro captaron 43.000 millones de dólares, frente a apenas 1.600 millones el año anterior. Los ETF de criptomonedas también crecieron, con Bitcoin alcanzando máximos históricos por encima de los 125.000 dólares antes de corregir.

El panorama para 2026 es de más variedad, más flujo y más competencia entre proveedores. Para el inversor español, el mensaje es claro: el ecosistema de ETF en Europa está en su mejor momento. Nunca ha habido tantas opciones, tan baratas y tan accesibles. Lo que hagas con eso ya depende de ti.

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